miércoles, 18 de enero de 2012

Descargo


No es novedad para nadie que me conozca mínimamente que a mí no me gusta la playa. No me gusta el calor que hace, o el viento que te duele cuando te revolea arena sin compasión, o la arena en sí misma, los caracoles que pinchan, lo difícil que es caminar con ojotas, el acarreado de reposeras, sombrillas, bolsos e infaltable libro desde y hacia el auto, la cantidad de gente o la ausencia de la misma. Es así, chicos, sorry: no me gusta el asado, y no me gusta la playa. No conozco demasiadas, ok, lo reconozco. Pero llegué hasta Buzios para jurar y perjurar que no me gusta; no tengo interés en seguir explorando. 

En fin. Como no podía ser de otra manera, el señor que dio en desposarme es amante del agua. Del mar, el río, la laguna, el charco. Todo le viene bien. Pero la playa, ahhh, la playa, es su pasión. Tiene una relación de profundo amor, piensa en ella todo el año, la añora, la quiere, la acaricia. Es todo en su vida.

Y de estas dos personas tan disímiles en ese aspecto, nació Genaro. El año pasado lo hicimos conocer el mar, pero tenía 4 meses, onda que no tenía una opinión formada. Por eso, este verano era la prueba de fuego. 

Vinimos a la casa de mis abuelos, en Punta Alta, donde hay mar, y una playita chiquiiiita y desértica que gana puntos precisamente por eso: no hay vecinos, no hay nadie que te mire ni a quien puedas mirar, hay espacio para correr (?) si así lo deseáramos, no tenés que preocuparte por dónde dejás tus cosas, o tus hijos. Hasta ahí, vamos bien. Después está el temita del calor, la arena, el viento cruel, y las malditas aguas vivas, y ahí ya no estamos tan bien.

Pero yo, madre y argentina, hice de tripas corazón y accedí a ir a la playa, deseando secretamente que en cuanto llegáramos, G se largara a llorar desconsoladamente, corriera a mis brazos y empezara a hablar sólo para decirme "No, mami, no, no, por favor no me hagas esto nunca más! Volvamos al Aire Acondicionado! Vivan las piletas! Vamos a tirarnos a leer en reposeras!".

Eh, bueno, no. Eso nunca sucedió. J trazó su maléfico plan a la perfección, y ahora son dos contra pobre de mí. A las pruebas fotográficas me remito:

Nótese que a mí sólo me llevan bien provista de libros! 


 El pibito quiso copiar la tapa de Gente e hizo pose vedettonga

¿Ven? Tiene otra ropa, eso es porque fuimos DOS días!


 Esto es Monte Hermoso, por mí estaba muy bien mirar el mar desde la rambla, pero noooo, el señorito con sus 16 meses, nos arrastró hasta la arena, hasta que se hizo de noche!

Mi vida es un sacrificio, ya sé, no digan nada. Pero no lloren por mí, porque estoy planeando la venganza del siglo, y será en septiembre! Mue-je-je, maridito, no tenés idea...

19 comentarios:

  1. Ajajaja perdón que me ría pero es que me vi reflejada en vos jajaja la que me espera el día que tenga un niño!! a mi tampoco me gusta mucho la playa, al menos no en verano, especialmente por mi tendencia a convertirme en una langosta quemada durante el primer o segundo día... prefiero el campo, las montañas... o la playa en invierno :P

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    1. Viste, este es un tema en el que nos entendemos a la perfección! Lo que te espera cuando sean 4! O Makiko no va a la playa??? Beso Bella!

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    2. Jajaja ¡por ahora no va nadie a la playa!
      We've had our share of playa durante la niñez/adolescencia, los dos, así que parece que il Samurai no siente la necesidad de ir a la playa y podemos elegir otros destinos. Maki todavía no salió de viaje con nosotros, es chiquita todavía y la dejamos con mis viejos. Ja, parece que hablara de un niño. Cuando haya niño de por medio, veremos qué se hace. ¡¡Por ahora recojo tus experiencias atentamente!! Soy una esponja (?)

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  2. MUY buen post! Las fotos de G iluminan este blog. Mandale muchos besos, decile que lo extraño.

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  3. No puede estar tan lindo! Igual era obbbbvio que ibas a salir perdiendo, la pasión por el agua de G ya era clara para todos también. Que bueno que estén disfrutando, se ve en las caras. Los quiero!

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  4. yo te comprendo, ojo, yo amo el mar.amo el mar....com prenderas que siendo Bahiense, he ido demaciado a Monte, teniendo mis primas en Punta Alta he ido a la que vos decis tsmbien......me mude acà y nunca màs.ese viento de merde que te exfolia de manera extrema, toda esa gente, bahiense o pampeana.o my god!!!!!!! y otro dato, jure que nunca iba a ir a la playa con pibitos, asi que le di seguido a las sierras, haste el cumple 11 de F......cada uno con su reosera, pelota y boludeces sino pareces una mudanza con patas!

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  5. Ah, no me siento tan sola! A mí tampoco me gusta la playa. En particular, me pone nerviosa el ruido del mar.

    Pero el asado sí me gusta!

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  6. Me morííí " El pibito quiso copiar la tapa de Gente e hizo pose vedettonga" JAJAJAJA y la pose de la foto siguiente todo cool con la mamadera me mueroooo ♥ queremos saber que tenes entre manos para septiembre...

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  7. Me gustan la arena, el mar sin aguavivas y el ruido del mar, no me molesta el viento, pero no aguanto el filtro de sol y lamentablemente con la piel transparente es absolutamente indispensable! Igualmente el ida y vuelta con el baldecito compensa bastante los demás inconvenientes y si podés equilibrar en septiembre no suena nada mal!

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  8. Hoy les cuento qué pasará en septiembre!

    Cande, por acá hay fotos por toooodos lados, así que hacemos sesiones diarias de reconocimiento de caras...

    Me, ya sé, era una causa perdida... pero no resignaba la ilusión! Jaja

    Yo sabía que la playa no podía ser un paraíso terrenal para toooodo el mundo! Lila y Bella, excelente la decisión de suspenderla por tiempo indeterminado!

    Besos a todas

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  9. Me mató la foto de G tomando la mamadera y mirando el mar, como quien no quiere la cosa. Es la imagen del relax!

    Tengo la seguridad de que tu desquite en septiembre va a valer por muuuchos días de playa. Así que dejalos que se revuelquen en la arena mientras vos lo seguís planeando!

    besos

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    1. Literalmente! Me llevo la Guía de NY a la playa y yo sueño con estar allá mientras ellos hacen pozos en la arena! Jajaja

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  10. A mí también me encanta la playa! la ventaja es que cuando G crezca, los dos pueden acompañarse en la playa y tu te quedas leyendo tu libro en otro lado ;).

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    1. Síiii!! No veo la hora de que llegue ese glorioso día!! A la playa, a la cancha, a pescar... que disfruten, padre e hijo! Y mamá se queda leyendo! jaja

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  11. Jajaja, sos una genia como escribis y relatás tus historias, me encanta leerte.
    Es todo un sacrificio para vos ir a la playa, tendrían que turnarse, asi podrían elegir el lugar las vacaciones una vez cada uno...
    Besos Ann!!! y contá lo de septiembre.

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    1. Gracias Roxi! El tema es que venir a esta playa es venir a visitar a mis abues, que viven a 750 km, así que, si bien me quejo acá, es una elección de los dos, por distintos motivos. A él le encanta todo: la playa y la vida familiar. Yo me quedo con la 2da parte, pero bueh! A mí las vacaciones en general no me convencen: ni playa, ni sierra, ni montaña... me quedo con mi casa!

      Un beso grande, gracias por venir! :)

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  12. En esta no te acompaño, me encanta la playa, en verano o invierno! jaja.

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    1. Buuu por mujeres como vos estamos como estamos!! Jajajaja :)

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  13. jajajaja y mas jajaajajaj me mato este post! A mi tampoco me gusta la playa!!!! todo lo que decis es verdad, la arena es un embole, el viento, el peligro que una ola se te lleve al chico, descanso nada de nada!! Admito que cuando fuimos el anio pasado de vacaciones, me meti un par de veces al mer y estuvo lindo, pero solo porque fuimos solo por ratito y la mayor parte del tiempo estabamos en la pileta dentro del hotel! Por suerte mis hijos si bien jugaron un rato con la arena, no les fascino y de meterse al agua ni hablar! debe estar en los genes, porque a mi marido tampoco le gusta! (suerte la mia!) Besos, sigo poniendome al dia

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